Moral y erotismo: una conjunción disfuncional
Moral y erotismo: una conjunción disfuncional
(A propósito de un taller-seminario sobre erotismo, sociedad, y moral)
Aparte de los términos de lectura necesaria
para participar en el seminario, había que tener disposición para fletarse unos
videos de “diversidad sexual actuante” donde todo resulta permisible a nombre
de la liberalidad sexual sin cortapisas en que, se supone, el “erotismo” está en
primera línea… Está? Es éso “erotismo”?
El tema ha sido: el erotismo, es un modo moral de ser?
La respuesta general fue, de primera intención: no. Y sin embargo,
la vestimenta y la conducta de los y las participantes atestiguaba lo
contrario… En términos habituales, parecería toda una exhibición de calidades
corporales… Pero, se ha de hablar de una
actitud incluyente, no persuasiva ni chantajista…
Todo esto, qué tiene que ver con la moral o
hasta dónde se la involucra? En qué medida lo erótico actuante, real, encaja en el precepto tradicional o
convencional, y en qué medida puede oponerse a la moral, eminentemente a la
moral religiosa más bien ‘victoriana’, Ama dominante del medio social
contemporáneo pequeño-burgués (y no tan ‘pequeño-burgués’) normalmente creído
como el común denominador de la sociedad pero que permea hasta escaños irreductibles de intolerancia en los
niveles más bajos de su escala…?
La discusión del grupo, después de las
lecturas asignadas y después del video: La
moral tradicional tiende a suprimir toda expresión venérea: la negación del
cuerpo! Pero: el cuerpo es orgánico y material y necesita expresarse… Cómo
conciliarlo con una Moral restrictiva? La Moral cristiana es atípica aunque sea
general: convierte lo moral en imperativo, y lo amoral en inmoral… Y el Eros es amoral… Qué es, entonces, ‘amoral’?
Lo que carece de carga, lo que carece de intención explícita, lo que carece de
proyecto, como los hechos anodinos de la vida, como comer o dormir. El morbo,
la obsesión, las fijaciones sí son las manifestaciones de esta corrupción perceptiva…
Lo ‘inmoral’, por tanto, debe implicar el dolo con que se plantea un reclamo y secundariamente a quién… El Eros
implícito, de este modo, no doloso, no puede ser inmoral. Si acaso, amoral…
Responde a una calidad de ser, a una
estructura expresiva que no reclama asistencia…
La consecución de esto fue la exposición de
que, además de gratuito, el eros orgánico
(que es la actitud y/o posición explícitamente provocativa) parece ser una
afirmación del YO personal que se expresa sin la ventaja consciente de la
intencionalidad; la exposición del expositor quedó rebasada: el Eros fílmico es
siempre intencional aunque sea expresión de motivos asociados no explicados ni
sugeridos: siempre hay que deducirlos...
Por tanto: la moral convencional, de facto,
niega al Hombre al negarle su natural constitución en que lo erótico es expresión de la vivencialidad y ello no
pasa por la moral! Pero: dedicar
la vida o las ganas a la consecución de “logros eróticos” (entiéndase:
sexuales) es una perfecta corrupción de la vida y un desvío monumental de la
‘intención de ser’.
La conclusión de grupo: Erotismo= no poses
ni conductas dirigidas ni escenificación de posibilidades: puede ser, en todo
caso, el élan que corona una y cualquier existencia y que conduce –porque lo
representa y se refiere a él- al Amor como Aphrodisia. El Amor como Agape es
más amplio, y aunque pueda tener una resonancia en/con lo erótico, no es éste
lo central en él. Eros lejanamente puede expresar asociación con Filia, de
donde resulta que Eros es solo exposición de la condición humana asociada a la
disposición física a la cual se ha atado el ánimo. La relevancia de esta liga
es lo que asusta a la ‘Moral’. Y más a la moral mal entendida, la Moral
cristiana.
Por lo tanto: erotismo es expresión, no exactamente invitación. Que alguien se
sienta aludido solo expresa su disposición a utilizar tal presencia, o a
aprovecharse de ella, lo cual es desigual, vejatorio y abusivo… Y de esta
incomprensión, el mundo está lleno…!
Un modo, un ejemplo más de cómo el Hombre
equivoca su vida.

Comentarios
Publicar un comentario