BREXIT,O BREGRET? EL DILEMA DE EUROPA
Es muy pronto, se dice, para dilucidar o definir lo que ha pasado. Pero
no es tan pronto como para saber lo que significa: el inicio del quiebre y
disolución de un intento racional, calculado y planificado de integración de
los países de Europa en una identidad propia, continental, firme, ante un mundo
que se resuelve cada vez más en bloques compuestos por naciones afines
("globalización" es el término comúnmente aceptado)... Y es
inevitable traer a cuento la profecía de la estatua de Nabucodonosor presentada
por el vidente Daniel (tema que se explica en La verdad negada -sección
II: las profecías del post-exilio) que habló precisamente de eso: al final de
los tiempos, cómo las naciones y pueblos herederos y remanentes del último gran
imperio, Roma -la Europa de nuestro tiempo-, no habrían de poderse integrar,
como el agua y el aceite, como el barro y el hierro -dice el Vidente- no se
funden... Faltaba este detalle para completar los hechos definitivos del Fin...
Y la Comunidad Europea ha sido precisamente ese intento de integración, de
fusión.
Y: será que precisamente Dios, en su "enemistad", promueve o
inspira la desunión y el fracaso a un buen intento de racionalidad de los
países de los Hombres blancos? No; no precisamente: el propio Hombre blanco ha
generado esta desunión que empieza a verse, llevado por sus propios imperativos
ególatras. Y así, encontramos lo sucedido como un nuevo desatino de los
detentadores del sistema capitalista-burgués que han inspirado a la gente a
rechazar una organización que les representa -a los "barones del
dinero"- una traba en sus propósitos de de explotación de recursos
renovables y no-renovables al margen de sus consecuencias ecológicas y
ambientales: la destrucción del mundo como costo por las ganacias... El "precio
del progreso"...
Ya hoy día todas las facciones de derecha y de ultra-derecha (que no se
proclaman como tales, pero que son, en principio, aspirantes y suspirantes del
"libre derecho" a la explotación indiscriminada a costa de lo que
sea) están empecinadas en continuar con sus procesos de exacción del mundo, al
tiempo que niegan el deterioro ecológico, el cambio climático y la debacle de
la bio-diversidad como de responsabilidad humana... Se aduce que mucho de esta
decisión británica se derivó de la soberbia racista del pueblo inglés, además
del menosprecio que Albión siente por la
mayoría de los otros países... Y, quizá... No se dice que no. Ambos elementos
no pueden negarse. Pero no son la causa motora del 'brexit', como puede o
quiere fácilmente creerse: son elementos, entre muchos otros, que operan hasta
como consecuencias...
Muchos votantes ingleses empiezan a mostrar arrepentimiento, por las
consecuencias que esta decisión implica, y hasta han estado llamando a un nuevo
proceso para cancelar el famoso "brexit" con un 'bregret' -o un 'lo
sentimos, pero siempre no'- que el gobierno británico se niega a
cumplimentar... Por qué? Por "dificultades técnicas" y de costo?
Claro que no: porque en el fondo, todos los gobernantes ingleses se han sentido
"constreñidos" con un compromiso 'externo' que les presiona a tomar
medidas prudentes ('ordenes de Bruselas', dicen) que, en realidad, los
políticos no están dispuestos a consecuentar, como si no hubieran sido acuerdos
congruentes, tomados con libertad y firmados de conformidad con un fin
razonable... Inglaterra, al final, parece haberse adherido al pacto europeo a
regañadientes. Tan es así, que terminó por no aceptar el 'Euro' como moneda
nacional... Al final, se va a
generalizar este escape: todas las derechas y ultraderechas europeas, en los
países de la Unión, están ya pidiendo un plebiscito similar para suprimir la
Unión... El ascenso del nacionalismo ramplón -primigeneidad de las burguesías
originales en 'protección de su coto de caza'- está haciendo agua al proyecto
superior de comunización...El Hombre blanco, en su evidente decadencia, empieza
a pelear contra sí mismo, contra su propio interés... Y no se apercibe de ello!
A los Estados Unidos, a Rusia y a China todo esto les viene bien: la
fragmentación del Poder europeo les brinda una mayor oportunidad de manipular
las respuestas queridas bajo el principio implícito -muy romano- de:
"divide y vencerás"... Los únicos perdedores, con la disolución de la
fraternidad europea, serán los propios países de Europa. Y detrás de ellos,
como de rebote, y al tiempo, al resto de la comunidad económica mundial.

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