LA MODERNIDAD ACTUAL y LA IDEA DE FIN: UN ANACRONISMO?
Está puesto de moda, hoy por hoy, la
preocupación por los problemas financieros que propone la decisión político-económica de la presidencia estadounidense de romper
con todos los tratados que su país tiene signados en el mundo respecto de la
mancomunidad universal en favor del proteccionismo unilateral para su propio
país en términos de balanza de pagos… Pero nadie parece enterarse de la crisis de
sistema que esto representa: el Capitalismo en crisis sin salida, porque no
tiene alternativas disponibles de depredación… Salvo la depredación de sí mismo
en cada país “en crisis”…! Y la crisis es del Capitalismo, de Sistema, en tanto que
operación económica de proveeduría de bienes para la satisfacción de demandas
habitualmente reclamativas en un mundo hambreado de satisfactores pero
insuficiente de capitalización por la indisposición de los grandes detentadores
de la acumulación dineraria para hacer valer la ‘función social’ de la riqueza,
porque para ellos, un mundo que “no paga” los bienes recibidos, que se quede
sin ellos…! La lógica del sistema: mejor dejar echar a perder para que no bajen
los precios, que regalar, o ‘proveer
gratuitamente’… aunque sea indispensable, aunque vaya de por medio la vida
ajena! Hasta parece diabólico, bien pensado…! Sin embargo, es la lógica del
sistema… En Norteamérica y en Europa y en todo el sistema burgués… En todo el
mundo!
Hoy día, México y la Unión europea
enfrentan este dilema en su trato con la hegemónica potencia de Norteamérica, y
harían bien en pensar en opciones alternativas: no tienen opción con la Luna, o
con Marte, como les gustaría, como “socios comerciales alternativos”. Han de
conformarse con la guerra comercial que les impone el monstruo que ha surgido
en el occidente terrestre para tratar, como Roma lo hizo en su tiempo, de
apropiarse de la riqueza material de todos… El país norteamericano no va a
facilitar a nadie su sobrevivencia gratuitamente, y mucho menos “rescatar” a
ningún país de ninguna hambruna ni de carencia alguna provocada por gobiernos
venales locales que solo se han dedicado a saquear a sus países con la venia de
los propios gobiernos occidentales, capitalistas también, y por lo tanto
cómplices: tienen más compromiso con los saqueadores que con los pueblos,
aunque éstos se mueran de hambre…
Y: parece patético, pero es real. REAL DE
TODA REALIDAD: Si lo viéramos en otro mundo, en otro sistema, o en una sociedad
ajena a la terrestre, nos indignaría y lo criticaríamos ácidamente… Hasta
querríamos, quizá, intervenir para corregir tanta maldad… Si no fuéramos
iguales…! Y no nos está dado proveernos de ninguna certificación ética para
mal-hablar del asunto! Pero por supuesto que no, desde que nos maltratamos a
nosotros mismos en una forma impensada o impensable, continua y reiteradamente:
el Hombre parece ser enemigo de sí mismo… Nadie más que nosotros nos hemos
hecho enemigos de nosotros mismos, amparados en el sistema… Y, cuán cómodo: pensar que de todo le echamos
la culpa “al Diablo”… Claro! Mejor, no?
Pero esto es solo el elemento material,
ostensible, de nuestra conducta económica: falta considerar la actitud ética,
moral con que nos desempeñamos en lo personal: robo abierto in crescendo;
asesinato como sistema de resolución de cuentas generalizado; egoísmo como
justificación única de ‘merecimiento’; banalización de todo conocimiento que no
sea utilitario; descarte de toda conciencia crítica; exaltación del
exhibicionismo más estúpido con tal que sea “liberal”, o sea: que deje
“opciones de consumo”…; la auto-enajenación… El desdén inopinado, la mentira
cómoda, la conveniencia…
Nos parecerá poco? Querremos más, aún? Por
qué es esto el síntoma del ‘Fin’?
Porque hemos llegado al límite de
permisibilidad: La sociedad humana ha podido desarrollar su ingenio hasta el
límite de sus posibilidades pero con la destrucción de su hábitat sin
responsabilidad aceptada; porque hemos construido un mundo con tal riqueza, que
alcanzaría para todo habitante de la tierra, pero lo hicimos de tal modo que
solo el 1% disfruta de la riqueza creada, mientras el 90% de la gente carece de
mucho, es pobre, o totalmente desvalida… Otra vez: si eso lo viésemos en otro
mundo, lo criticaríamos violentamente… Inaceptable,
Por supuesto… Y hemos sido nosotros los constructores de un mundo
de tales desigualdades, con vicios, abusos y trapacerías de toda índole… No
hemos sido honestos en la construcción del mundo: faltamos a todo!
Destruimos nuestra casa para darnos un
hábitat distinto al natural sin necesidad de haber hecho lo que hicimos,
llevados solo por el ímpetu constructivista irracional, puesto que primero destruimos para luego edificar una alternativa
irracional: un mundo más ad-hoc, según nuestras pretensiones, pero sobre la
base de destruir el medio-ambiente que nos mantiene con vida; utilizamos a la
fauna como proveeduría gratuita de alimento e insumos hasta el nivel de
hecatombe, o sea, utilización maquinal y sanguinaria… Multitudinaria! Y a la
agricultura, como si fuera deudora nuestra: hasta las abejas estamos acabando
en nuestro afán pesticida… Y sin abejas, ni polinización, ni frutos, ni nada…
Al grado que hoy día, todos en riesgo; y la contaminación ambiental, con tanta
emisión envenenando estúpidamente la atmósfera como si fuera un fundo ajeno, dispuesto
para eso, como letrina cósmica a nuestra disposición… Y la deforestación planetaria…
El capitalismo debe ser un sistema de locos!
Y locos también los que queremos seguir confiando en sus fantasías…
Hoy día, además, ya no accedemos a la
noción de la estulticia y la maldad humana como algo ajeno, extraño a la
normalidad, a la exigencia suprema, a la Ley de Dios, y no se diga siquiera a
la percepción del Altísimo como Necesidad cósmica: nuestra constitución
depredadora nos parece normal, algo “natural”, como deber-ser darwiniano,
consustancial a la existencia…
El requerimiento ético de superar ese “estadio
animal”, esa proclividad al Mal está viniendo a ser una opción de segundo o
tercer orden, supeditado a la tarea primordial de primeramente ser, y esta idea de “realización”, anclada en el
principio material simple de potenciar las propias capacidades y calidades
naturales con un pulimiento que es solo afinación de habilidades, es el
desarrollo de algo que puede ser calificado como: astucia… Y la astucia es solo
una cualidad animal… Y miedo
también a las propias máquinas! A dónde hemos llegado? Y, o: hasta dónde
querremos llegar?

Comentarios
Publicar un comentario