Trump & Brexit... La misma canción?



 El discuso de odio y las propuestas de campaña del señor Donald Trump ponen en la palestra de la discusión el tema más que actual de la factibilidad de las "uniones librecambistas" entre países y/o los "tratados de mancomunidad", a propósito de su rechazo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte -con respecto de México- y a propósito también del rechazo al Acuerdo Transpacífico (que involucra a los países asiáticos). La idea vagamente implícita es que la integración de las sociedades de los países desarrollados, de "primer mundo", como está pasando en la Europa actual y su proyecto continental  de una Federación Europea, con países no de su nivel de desarrollo, es en principio contraria a los intereses del Imperio capitalista, del Gran Capital. La cuestión es: se trata del mismo ítem en América? Es equiparable lo que plantea el sr. Trump y lo que planteó en Europa el Reino Unido?

La respuesta es: sí. Pero su origen y propósito no fue el mismo en cada caso, así como sus intenciones no han sido similares. De hecho, el librecambismo fue originalmente una idea, una propuesta de los países "desarrollados",  capitalistas, que nació en la propia comunidad europea: al fin de la II Guerra Mundial, ante su propia destrucción y ante la emergencia de la URSS como potencia indiscutible que nublaba su poder y el naciente Poder que representaba EE UU, Europa "programó" su reconstrucción: los tratados del hierro y el carbón de Schumann iniciaron el trayecto unificador, seguido de la apertura comercial posterior por los buenos resultados que dio el acuerdo sobre el acero. Todo se le atribuye al "Plan Marshall", y claro: algo positivo aportó. Pero Europa se reconstituyó básicamente a sí misma! Después vinieron otros acuerdos en cascada hasta constituir la Comunidad Económica Europea en 1965. De ahí,  despegó hasta convertirse en la segunda potencia mundial, como unidad, y como un entorno  mundial único, confederado, hasta el Tratado de Lisboa, que da a la unión comercial de Europa el carácter de Unión Europea como si se tratase de un solo país, con un solo himno (la Oda a la Alegría de Schiller con la música de Beethoven de la 9ª sonfonía) y una sola bandera con los doce signos del zodiaco, doce estrellas como una totalidad (la antigua idea céltica de 'unidad'), y una sola moneda... Una administración jurispreciada desde una capital general aceptada, Bruselas, un tribunal general, una dirección económica monetaria y un banco europeo global... Qué más se puede pedir, se dirá? Tenía planes tal comunidad de 'depredación' extraterritorial? Era un ardid de imperialismo?

Evidentemente no. Se trataba de su reconstitución. Y eso se logró. Y ahora, por éso se retira la orgullosa Inglaterra? Primero, se retira porque no se le aceptó la incorporación de sus territorios extra-europeos, como Canada y Australia (y: cómo sí se le aceptó a España las Canarias y a Holanda la Guyana?) Segundo, se retira porque no está de acuerdo con subsidiar los cuantiosos recursos que hay que enviar a los nuevos países emergentes que Bruselas quiere aceptar en la Unión y  que requieren del apoyo inmediato de la Europa desarrollada para subsanar sus déficits, que parecen no terminar, amén de tampoco compartir la idea de recibir a tanto 'refugiado' de los países que enfrentan los conflictos bélicos producto del reacomodo actual. Aunado a esto, el tercer motivo real: los problemas casi "tercermundistas" de varios miembros del grupo -como España, Grecia e Italia- ponen a prueba la estabilidad del proyecto desde que también la Unión se obliga a proporcionarles asistencia económica, asistencia que no es precisamente mínima, sino más bien onerosa... A costa de los dineros de los miembros estables, ricos, de la Unión...

Y Trump? El Sr. Trump tiene una visión parecida a la inglesa respecto de Europa, con relación a México y en general con toda la América hispana, en que el Imperio parece 'haberse cansado' de la ayuda interminable a estos países que no terminan con su condición de subdesarrollo gracias a la patente inoperancia de la inversión local, de aspiraciones  nobiliarias, además de ser inveterados víctimas de la corrupción más abyecta que se conoce; además de ser, personalmente, un decidido promotor de la llamada "supremacía blanca", lo que lo coloca en un interdicto que a él en lo personal no parece preocuparle mucho: ser razón de ascenso de los peores sentimientos racistas en su país... Su  plan de política económica no parece ser  de lo más inspirador: el cierre de fronteras, la 'extranjerización' del otro, las alcabalas a la importación, la penalización de los capitales 'emigrantes'... Y la supresión de la inmigración, específicamente 'latina', hispanoamericana, como la horrorización ante el bárbaro! Todo esto no lo coloca en la misma proporción que  Inglaterra y su "brexit", que se traduce como miedo y rechazo al  exterior, pero sí en la misma actitud: la prerrogativa del 'yo', el nacionalismo, el repliegue sobre sí mismo, la actitud autosuficiente del precedente  Estado nacional autónomo, exclusivo y excluyente, el Estado Nacional dominador, ríspido, discriminador... La vieja política tradicional del Hombre blanco europeo que se traslada a América! De hecho EE UU ha sido desde siempre una extrapolación europea!

La derecha política occidental coincide en todos lados: "no queremos a los otros... No a cualquier otro"! Y, por qué la derecha?  He ahí la question. Toda "derecha" es excluyente por razón propia de lo que representa: especificidad de una clase sobre las otras, primacía, predominio, mando y voluntad soberana, reintegros económicos copiosos... Cómo renunciar a ello, a nombre de lo que sea? La exigencia de la soberanía de la propiedad está por encima de todo...!

En el plano general, en la perspectiva histórica de nuestro tiempo, esto no es mas que negociaciones para justificar un "extrangulamiento" del mundo sub-desarrollado (que se empeña en no dejar de serlo gracias a sus vicios de constitución) al que se desprecia, se odia, y se teme. Y acto seguido, poder implementar un nuevo sistema de expoliación, que el planeta ya no resiste... Pero el Sr. Trump y la Sra. May no lo saben. O no lo aceptan, no lo reconocen. Como tampoco entienden que es el fin de su opción de dominio: cuando la profecía habló, no dió estos detalles. Solo habló en general. Y el presente es solo un peldaño más en la construcción del temido Fin...

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