La irracionalidad del mundo, condición errática del Ser humano: La Maldad.
Que el mundo, la vida social y la
recurrencia de los fenómenos físicos correlativos son un hecho
ineluctable, es un todo o casi todo. El proceso del mundo
terrestre es, de hecho, algo objetivo
que tiene un sentido. O debe tenerlo. El orden en que el planeta se rige parece
previsible, y la vida calculada de la tierra y de los astros que la acompañan parece también previsible. los cálculos señalan aún una larga vida. Pero
algo no cuadra… Y lo que no “cuadra” es justamente el proceso humano, desde que
no empata con el proceso cósmico: la gente, en la tierra, ha estado haciendo
‘lo que le da la gana’ sin referencia a las Escrituras que son la propuesta ancestral a las que tendría que haberse hecho
caso y es lo que menos se ha dado cuidado: la gente, ordinariamente, se ha
dedicado a hacer su voluntad sin cuidado alguno, como dueños independientes de
un destino cósmico que no conoce pero cree conocer… En plena rebelión a las
advertencias de claro corte
premonitorio… Y las Escrituras NO MIENTEN… El Hombre muere pronto, Y luego?
Desde el principio, el Ser humano quiso
constituir su propia condición existencial como lineal, incluida,
necesariamente, la sexualidad como “Bien” heredado, y el resto de equívocos,
como resultado o producto de la formación social. Y quizá es cierto, pero el
Ser humano tiene la obligación de reconocer sus inclinaciones… Y lejos de tal actitud
consciente, el Ser humano ha decidido
desde siempre desplazar su culpa a sus víctimas. Y con esa actitud, la Maldad
se asienta como conducta formal de respuesta no reconocida.
La existencia humana se está planteando
ahora en términos de trans-humanismo, de eliminación de población ‘sobrante’ y de acomodación del sistema
burgués al nuevo esquema de producción-distribución donde “no tendrás nada pero
serás feliz”… Gente “programada” para no
decir no: NO A LA DISTRIBUCIÓN DE LA
RIQUEZA, SINO DE LA MISERIA. O un acomodo a un nuevo esquema quasi-comunista
donde NADIE TIENE NADA, pero puede ser ‘superviviente’, y eso es bastante… El
sistema chino es representativo: control total, manipulación, direccionalidad,
supervisión… Occidente nunca se creyó sujeto a un sistema tal, hasta que ahora,
los nuevos superlativos del sistema ponen en juego una cosa tal, que además, ni
les va a tocar en vida… Pero lo quieren como sistema…
El Hombre está jugando su futuro consigo
mismo en una apuesta “científica” que lo deja libre de toda proclividad al mal
en apariencia, porque es el Mal precisamente encarnado promotor de una “Nueva Normalidad” que se
opone al Creador a nombre de sujetos extraterrestres con los que cree poder
connivir y a los que está dispuesto a aceptar como “creadores”… Y los visitantes, hasta ahora, no han
dicho ni una palabra, y sí empiezan a
mostrar cierta animadversión: su presencia no explicada empieza a inquietar a
muchos gobiernos del mundo que en el principio quisieron considerarse al margen
del tema… Y qué tiene que ver la presencia extraterrestre con el destino del
mundo humano? Mucho! De hecho, más de lo que creemos… Ellos son los que el
folklore religioso ha identificado como “ángeles” y hasta cierto punto,
responsables de lo que aquí ha pasado…
Tanto es así, que las rutas
arqueológicas, hasta ahora, nos muestran rastros de personajes alienígenas que
convivían con el Ser humano en tiempos ancestrales hoy casi olvidados, y los
museos de todo el mundo han decidido esconder esas referencias… Así se “hace
historia”? Relatar un cuento “oficial” como realidad y esconder las referencias
opuestas? …Es lo que hemos tenido: cuentos oficiales sin sustento, como toda
historia oficial: conveniencias…
El Ser humano en realidad parece no
conocerse… Y de hecho, quizá no se conoce… Y su maldad no reconocida forma
parte de su status existencial como normalidad ontológica.
Vendrá pronto una realidad que lo pondrá todo
en contexto, ante lo cual, el Ser humano no podrá resistirse… Demasiado tarde,
quizá, para las expectativas actuales…
Se califica como maldad no solo la
predilección por el sexo, el asesinato o el robo abierto: la Maldad es, sobre
todo, una actitud de vida, una dirección equivocada y no precisamente por las
conductas anteriormente señaladas: básicamente es la actitud insolente con que
el Hombre maneja su vida… Esa es la maldad: el desconocimiento del Altísimo.
La vida en la tierra depende del Altísimo, sin duda, y sin más! Y lo
veremos pronto…
Vive Dios… Y eso es bastante…!
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