PABLO, EL 13° APÓSTOL…?
Jesús, en sus previsiones, hizo alusión a “alguien” que tergiversaría su propuesta doctrinal claramente judaica para reconstituir su Evangelio en un nuevo credo “salvífico” espurio que llevaría a perdición. Para Jesús, la Verdad estaba en la Revelación, en la Ley y en los Profetas. Su predicación fue esa, si nos damos cuenta: central y básicamente judaica!
Si consideramos seriamente Mt.XVIII:7,
Mc.IX:42, y LcXVII:i-2, la acusación que hace es muy grave: perder a la gente!
E históricamente, pasó! Pues entonces,
qué fue, qué pasó, quién lo hizo? El “treceavo Apóstol”, Pablo, el ‘Apóstol de
los gentiles’…
Tarso –una provincia romanizada de Capadocia,
hoy Asia menor, Turquía- fue el origen de Saulo, un judío tradicionalista,
creyente de lengua griega pero devoto de la tradición hebraica… Hasta que topó
con los seguidores de Jesús, a los que despreció: se volvió perseguidor de
ellos… Pero volverse, de pronto, ‘cristiano’? Algo no checa…
La doctrina
paulista es de corte gnóstico y estoico inmersa en una sopa neoplatónica que
hoy día, a la gente común, le resulta innecesariamente cognoscible y hasta
inútil. NADA de lo que expuso Pablo fue dicho, ni explicado ni sugerido por
Jesús, quien explicó la Revelación mosaica, la Ley, y los Profetas Judíos, no
otra cosa, como ya se dijo.
Cuál es la
‘doctrina cristiana’ de Pablo?: 1)Pecado Original como impronta de vicio humano
‘heredado’, no como condición equívoca del Hombre . 2)Redención, el chantaje
del ‘canje’: contra ‘la caída’, el sacrificio: efusión de sangre… 3) Jesús
crucificado como ‘testimonio’ de la “magnificencia de Dios”, un ‘reclamador de
sangre’… 4) Resurrección, primicia tomada de Tamuz, de Osiris y del propio
Mithra, Mediador y conciliador (como el propio Jesús) ante un “Padre” impasible. En realidad, la teoría de la
resurrección es una propuesta mística de los profetas que nunca se ha entendido
a plenitud, pero que “significa algo”… Volver a vivir, personalmente y a título
literal con memoria y consciencia propia, suena a fantasía… 5) Parusía como cierre de la condición humana,
una copia del final zoroástrico con Mithra a la cabeza… 6) Los Dos Pactos, ‘Antiguo’
y ‘Nuevo’ donde la Cábala y los apócrifos alejandrinos son mandantorios… Y 7)
finalmente, el conocimiento de la Ley como “principio normativo de muerte”…
Además de otros principios causantes de los vicios eclesiásticos medievales:
los Tribunales eclesiásticos, el diezmo, el ‘amor al martirio’…
Se preguntaba
Nietzsche: Qué pudo llevar a Pablo a proponer como Doctrina Cristiana la cauda
de doctrinas paganas que mezcló, en sincrasis, con sus re-interpretaciones de
la tradición hebrea…Qué disparo pudo transformar de tal manera una mente
radical, fanática, anclada en el fariseísmo persecutor? La propia actitud
mental: un extremista irredento es más proclive a pasar al otro extremo que a
ajustarse a un justo medio racional. Un extremista está más cerca de su adversario
que un circunspecto: los fanáticos no tienen remordimientos de conciencia moral
sino de conciencia intelectual. Se vengan de todos los que piensan diferente
porque, ellos mismos, en el fondo y secretamente, bajo un sentimiento de dolor,
piensan igual que sus enemigos… Y Pablo
parece el caso: un inestable entre la rígida fe judaica y la promisoria
conformidad pagana…
Las
consecuencias de la prédica paulina fueron, en la práctica medieval, un cúmulo
de “herejías” que enfrentaron a unos y otros en un baño de sangre nada cristiano,
y en la realidad doctrinal, un total distanciamiento de la prédica revelada
hasta volver al ‘cristianismo’ una religión mistérica e iniciática llena de
figuras exaltadas e intocables…
Al final, quién
fue Pablo, pues? Un personaje de
atributos inexplicables? Pablo se volvió un predicador incansable y de éxito:
logró la conversión de casi todo el mundo conocido en aquella época aunque
fracasó en Atenas… La historia formal habla de que fue crucificado en Roma,
mientras que testimonios históricos
perfectamente asequibles de la época identifican a Pablo emigrando al
occidente, hasta el ‘fin de occidente’, hoy España, donde se pierde su huella.
Pero aparecen rastros como Matamoros, Santiago y, sobretodo, “el Apóstol”
impreciso que España quiere pensar de algún modo en una divinización que la asistía…
Al final, Pablo
se pierde en la historia. Y no rectificó jamás: sostuvo su doctrina contra todo
el apostolado auténtico y escribió varias epístolas en que consignó su doctrina
(aunque no todas las que se le atribuyen le pertenecen) que llegó a ser, en el
mundo entero, la normalidad “cristiana”.
Hasta hoy día,
en que los estudiosos hebreos retoman la figura auténtica y original de Jesús,
sin peros ni limitaciones, se dan cuenta
que Jesús, Joshua (como lo nombran), no les es ajeno, y sí Pablo, el falsario.
Todo fue un error, producto de la falsificación, del fanatismo decadente de la
época… O de la necesidad ingente de
nuevas propuestas dado que la primigeneidad
había fallado con toda su carga emotiva pero romada...
Y: Pablo es “el
Apóstol”, por excelencia, de aquella “nueva normalidad…!
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